Opinión: Los independientes

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Un tema que ha ido tomando el debate público se da a propósito de los independientes, un término que no implica otra cosa que no poseer militancia. Para algunos eso es sinónimo de pulcritud o de una persona alejada de las cúpulas políticas, sin embargo, contra todo pronóstico -léase sarcásticamente- es lo mismo.
Un independiente puede asegurarte lo siguiente: Que no estará un partido político dándole o nutriéndolo con graficas o financiamiento. ¿Qué más te puede garantizar? Que su financiamiento será transparente, espera ¿así no es con todos? Claramente, los aportes son realizados por medio de Servel. Pero debe tenerse presente que ello no implica que el independiente empiece a militar en algún partido con posterioridad o que cree una colectividad si tiene apoyo para eso.
¿Existen realmente los independientes? Uno tendría que pensar -a priori- que no, ya que posee algún tipo de tendencia política en sus ideas o propuestas. Existirían los independientes si pensamos una lógica de militancia o no.
Aterricemos el tema, en tema de militancia nos encontramos a el candidato presidencial Sebastián Sichel ¿creen que es independiente por no militar? Ideológicamente posee una tendencia política, por algo participó de una primaria legal de un sector. Así mismo sucede con el pre candidato de la Lista del Pueblo, quien posee un domicilio político claro dada su historia de militancia. ¿Estos los inhabilita? Por supuesto que no.
¿Por qué el repentino amor por los independientes? Las actitudes y situaciones en que los partidos tradicionales se han manejado llevan a un desencanto, incluso uno podría ir más allá y ver ese desencanto con las instituciones en general. Este antiguo manejo debería ir en retirada, por eso muchos partidos invitan a no militantes a ser parte de sus listas a sabiendas de que comparten aspectos fundamentales con los partidos, pero no todos, es decir, un independiente en un cupo de un determinado partido tiene plena libertad de acción. ¿A que me refiero con libertad de acción? No podrían pasarlo por el tribunal del partido, incluso podría irse de la colectividad una vez electo como fue el caso de Karim Bianchi que fue con un cupo a la parlamentaria pasada del Partido Radical.
Entonces, ¿Qué es un independiente hoy en día? Solamente una persona no militante, que posee individualidad de accionar. ¿Pueden los independientes ir por listas de partidos políticos? Reitero el punto mencionado precedentemente, pueden y no poseen una obligación de votar como el partido instruya.
Sin embargo, aquí puede surgir una pregunta válida ¿no estará obligado tácitamente por haber sido parte de la lista? Lo primero es tener claro que se sale electo por votación popular, es decir, fue el candidato quien se ganó el electorado y no necesariamente la lista. Si estos aspectos los tienen claros los candidatos independientes por listas de partidos, debería entenderse a los partidos como un instrumento, dado que comparten puntos comunes, pero no forman de facto una alianza que no se puede romper.
En síntesis, los independientes no son sino una ficción electoral creada a propósito de la existencia de dos mundos: los militantes y los no militantes. Sucede que la militancia en el país es baja, puede darse que una persona comparta parte de la propuesta de un partido, pero no completa o simplemente es un trámite que no se quiere realizar. Alguien a esta altura podría pensar ¿para qué votar gente de partidos si se corrompen? ¿Por qué siempre llevan a los mismos? Entonces puede cambiarlo, con su voto. Votar por los mismos de siempre es un gesto que ha dado la ciudadanía, nadie más, en las urnas deben construirse mayorías y si no se logran, nada que hacer. La construcción de un país parte desde sus representantes, la elección no es un tema baladí.
¿Pueden ir los independientes sin lista de partido? Totalmente, es un desafío doble ya que requieren vencer a una lista que muchas veces ponen personas para sumar votos. El que recolecta firmas sabe lo complejo, ese desafío es tremendo.
La democracia se construye con las elecciones, ahí se puede sacar a lo que denominan los “mismos de siempre”. Construir acuerdos que conlleven cambios reales está en nuestras manos.
Victor Velasquez Nieto
Tierra del Fuego

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