Opinión: Halloween – hora de hablar de dulces

María José Cañete Fuente-Alba, Cirujano dentista, especialista en Odontopediatría. Universidad Andrés Bello

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Cada año son más los niños que esperan ansiosamente la fiesta de Halloween, animados por la decoración, los disfraces, el salir con los amigos y, sin lugar a duda, disfrutar de la enorme cantidad de dulces que logran recolectar por las casas con ese “dulce o truco”.

Es por esta razón considero importante reforzar algunos puntos sobre el consumo de azúcar en los niños, para que evitemos que esta celebración se transforme en una verdadera noche de miedo.

La caries es la enfermedad con más prevalencia en Chile y de origen multifactorial. Muy a menudo, a la hora de consultar al odontopediatra, los papás se sorprenden al enterarse que sus hijos tienen caries y suelen preguntar: ¿Por qué, si mi hijo no come dulces?

La razón a esta pregunta es que cuando hablamos de azúcar, no sólo son dulces y chocolates; si no que nos referimos a todo lo que contiene carbohidratos fermentables (pan, cereales, jugos de fruta, etc.) que son considerados alimentos cariogénicos o formadores de caries.

Inicialmente, las caries aparecen como manchas blancas, en algunos casos, el diente se remineraliza y se “recupera” y en otros, la caries sigue creciendo y se forma una cavidad.

La visita periódica al odontopediatra, el uso de pasta con flúor, el uso de seda dental, la dieta balanceada con consumos moderados de carbohidratos fermentables, máximo 3 diarios, el comerlos con las comidas, son medidas de prevención básica que debemos considerar para cuidar la salud oral de nuestros hijos.

Si tu hijo(a) es menor a 2 años, evita los dulces, siempre es conveniente retrasar su consumo. Puedes utilizar otras alternativas para celebrar Halloween como stickers, premios, chocolate con alto contenido en cacao, preparaciones caseras o frutas que sean entretenidas.

Las celebraciones son familiares y son la ocasión perfecta para concientizar, racionar y disfrutar los dulces. Por lo mismo, la educación es la base para establecer salud bucal y general. Si al otro día, después de recoger dulces, podemos compartirlos con otros que no tuvieron la posibilidad de celebrar ¡hagámoslo!

Prefiere gomitas blandas por sobre alimentos pegajosos, calugas o pastillas duras, por riesgo de atragantamiento o desalojo de restauraciones, sellantes, aparatos de ortodoncia, entre otros.

Además, recordar que para un buen dormir, evita consumirlos en la noche. El exceso de azúcar produce sueño profundo más corto, menos reparador y despertar precoz. El balance en la dieta diaria, es la clave para una buena higiene del sueño.

El mejor momento para consumir alimentos azucarados, en este caso las golosinas, es con las comidas; el cepillado de dientes, uso de seda dental y la ingesta en estos horarios ayudará a prevenir la aparición de caries.

Por último, quisiera recalcar que no podemos prohibir el consumo de dulces, a los niños. Debemos educar y valorar el consumo responsable de estos alimentos, con el fin de establecer límites y enseñarles que sí se puede tener una vida saludable, con mínimo de caries, respetando estos consejos.

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